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30 de diciembre de 2018

Adios 2018

2018 Este has sido uno de los años mas difíciles de mi vida…. 

Nunca pensé que divorciarme  fuera a ser tan difícil y doloroso, no por el hecho de la decisión tomada, o, que este arrepentida, al contrario  ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. Aunque lo hice un poco tarde, me demore mucho, es lo mejor que he hecho… este año ha sido el año de reinventarme, de buscar a la Adriana perdida, de buscar que hacer, como hacerlo y como sobrevivir en el intento… en esta tierra escogida por Richard, en la cual el siempre el, estuvo a cargo de todo, y, en donde por primera vez, en doce años de vivir aquí, me siento perdida. 
Perdida pero empoderada, asustada pero con ganas de vencer el miedo, petrificada pero moviéndome despacio, juzgada por los que mas amo pero surgiendo de las llamas en que me pusieron y no en cenizas, herida pero en proceso de sanación, con las alas cortadas por el control emocional que viví por años,  pero superando ese control y dejándolo atrás, consiguiendo poco a poco valorarme a mi misma y enfocarme no en mis sentimientos si no en lo que  yo merezco.
Ha sido un año de 12 meses de batalla. No hubo una semana en que Richard no apareciera con una contrariedad para  luchar o afrontar, todo basado en el control financiero que ejerce en mi vida, ese control que me dejo a un lado por años y que resulté ser un trofeo, un trofeo que muestras pero no valoras, no  respetas, no escuchas, esa era yo, y, a eso me acostumbre. 
El despertar llego en el 2018, a las malas,  con mil cachetadas en la cara, en el alma, en el corazón, con la boca abierta de la incredulidad por los alcances de aquel que un día amé, que le entregué mi tiempo, mi vida entera, que creí construir pero al final era una misión imposible con autodestrucción incluida, una muerte anunciada a gritos por años, mil oportunidades dadas, mil desaciertos, mil desacuerdos, mil decepciones, mil corazones rotos,  en el que yo me hacia la ciega por comodidad… hasta que llego el final…y claro, ese final yo lo escogí, sin que  nadie lo aceptara, menos el, y a quien le importa? Solo a  mi, la actriz principal de esta película: Mi Vida.

Este ha sido uno de los años mas difíciles de mi vida por no decir que ha sido el peor. 
Sin embargo,  este año ha sido uno de los años mas bendecidos en mi vida… sigo en pie. A veces sin animo, a veces destruida, pero sigo en pie, Su mano me ha sostenido hasta aquí, la mano divina de amor, compasión y perfecta comprensión de mi amado Padre celestial. He caído en la desesperanza pero El me ha sostenido, Sus promesas de amor, de victoria, de sustento, de provisión y de cuidar de mi,  aparecen en todas partes de mi día a día. En la llamada de alguien, en el abrazo de otro, en los ojos de amor con que me miran, en la palabras de aliento de un desconocido, en el sustento diario, en el ladrido de Lucky, en los atardeceros y amaneceres y hasta en el frio que duele….

Este año 2018 no me ha faltado la victoria dentro de las batallas, he salido de cada una de las tristezas, me asombro a mi misma de lo que he logrado hacer con tan poco en mi mesa, con tan poco en mis manos, con todo este miedo que he tenido, con todas las piedras que me ha puesto en el camino, nadie lo sabe, y quizá nadie lo entienda, pero cada lagrima derramada, ha sido una pequeña victoria. No ha habido un solo mes en que no haya derramado lagrimas..... aunque algunas de ellas han sido de felicidad! 
La felicidad  de sentirme viva, la felicidad de sentirme amada con amor genuino, la felicidad de encontrar buenos amigos cuando menos lo esperaba, cuando no estaba ni siquiera en los planes cercanos o futuros, la dicha de sentirme valorada, respetada, escuchada, de poder abrir mi boca y no ser criticada, de vestirme como sea y de que  me sienta como la mas bella, de comunicarme con eficiencia, de caminar por las nubes sin estar en ellas, de encontrar quien me ame sin pedir nada a cambio, bueno, una sonrisa o simplemente una mirada, la felicidad   de que me entiendan y de entender porque se dejan, de que me tomen de la mano y no me quieran soltar, de mirar mis ojos y ver reflejada a una mujer que se encontró de nuevo y que vale por lo que es, la felicidad de una caricia sincera, una sonrisa genuina de aprobación, la dicha infinita de encontrar lo que yo di por años pero que no fue recíproco, la felicidad de que a pesar de todas las adversidades que se han cruzado en el camino, de mi tristeza infinita, de mis lágrimas sin fin, de mis mil problemas sin resolver, de la incertidumbre de donde voy a vivir, de como me voy a sostener, de cómo  voy a pagar las obligaciones, de este mi futuro incierto mas negro que blanco…. este amor del bueno, sigue aquí, con la misma mirada y la misma mano, sosteniendo la mía sin querer dejarla ir….  el día que la suelte no importa, porque al menos me quedara el sabor de lo que fue,  y, eso no me lo quita nadie!

Definitivamente este año 2018 ha sido mas de bendiciones en las dificultades, mas de entendimiento y de aprendizaje, mas de amor y de odio (no de mi lado), mas de soltar que de agarrar, mas de victorias que de perdidas, yo he ganado! Yo sigo siendo la misma, la feliz persona que es honesta y agradecida, que sabe alabar a Dios en lo bueno y en lo malo,  que aunque desfallezca sabe que El de una manera u otra y a pesar de mis dudas y desaciertos seguiré siendo Su hija, a quien perdona y recibe cada vez que se pierde… he sido y seguiré siendo la misma agradecida de  la vida, caminare con orgullo por mis pequeños logros, venceré al Goliat a pesar de que me empuje al abismo, y si caigo pues me levantaré de nuevo y seguiré en la lucha, es mi vida la que esta en juego y solo a mi debe importarle.  

Gracias 2018, aprendí,  
Gracias a los que estuvieron aquí, los amo. 
A los ausentes también le doy las gracias, pues es aquí donde uno sabe con quien cuenta 
Gracias por las palabras de aliento, sirvieron 
Gracias por los atardeceres, me ayudaron   
Por los abrazos, me reconfortaron 
Por las lagrimas, me liberaron 
Por la desesperanza, me duele
Gracias por lo que viene, estoy preparada 
Gracias por todo y por más 
Recibo el 2019 con mi corazón sangrando 
pero con la certeza de que la tormenta pasará en algún momento  
y aunque las velas de mi barca estén rotas, las remendaré y así zarparé….. en este mar incierto, que es la vida.